Detienen mandos militares retirados por supuesto involucramiento en la muerte de cuatro periodistas holandeses

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La juez a cargo del Juzgado de Primera Instancia de la localidad de Dulce Nombre de María, en el departamento de Chalatenango, ordenó la detención de mandos militares retirados por su supuesta vinculación con el asesinato de cuatro periodistas holandeses en 1982 en una emboscada, según confirmó una fuente a periodistas.

Según un fragmento de la resolución proporcionado a periodistas por la izquierdista Fundación Comunicándonos, los acusados son Mario Adalberto Reyes Mena, excomandante de una brigada de infantería; el coronel Francisco Antonio Morán, exdirector de la extinta Policía de Hacienda; y el general José Guillermo García, exministro de la Defensa Nacional durante los primeros años de la guerra civil salvadoreña (1980-1992).

García también es procesado por delitos de lesa humanidad por la masacre de unos 1.000 civiles a manos del Ejército en 1981, en la remota localidad de El Mozote. «Líbrense las correspondientes órdenes de captura contra los imputados», indica la resolución y señala que son acusados por el delito de asesinato de acuerdo al Código Penal de 1973, vigente al momento del crimen.

De acuerdo al medio digital Voces, también de izquierda, García y Morán ya están detenidos y el coronel Mario Adalberto Reyes Mena, quien reside en Estados Unidos, sería objeto de un proceso de extradición.

La resolución del referido juzgado menciona también al general Rafael Flores Lima, exjefe del Estado Mayor General de la Fuerza Armada, y al sargento Mario Canizales, quien dirigía la patrulla de 25 soldados, ambos fallecidos.

Los periodistas holandeses Koos Jacobus Andries Koster, Jan Corenlius Kuiper JopHans Lodewijk ter Laag y Johannes Jan Willemsen murieron en un hecho confuso en el que se produjo un enfrentamiento del ejército salvadoreño y la extinta guerrilla del Frente Farabudo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en 1982.

El equipo de periodistas era dirigido por Koster y que «tenían previsto» elaborar un reportaje de televisión sobre «la situación de San Salvador y en algunas zonas de influencia» de la guerrilla del FMLN. Según informes de inteligencia de la época, los periodistas eran simpatizantes de las guerrillas y harían dicho reportaje para favorecer su imagen internacional y desprestigiar al Estado salvadoreño.