Definitivamente no deja de llover sobre mojado en el techo del señor Fiscal General de la República Paúl Melara. A las graves acusaciones formuladas en su contra por el ex presidente Mauricio Funes, de que este le habría pedido dinero a cambio de no perseguirlo penalmente, hoy se suma la solicitud del diputado Ricardo Velásquez Parker para que tramite un proceso de destitución contra el fiscal, acusándolo de incapaz y negligente entre otras cosas. Ninguna de las acusaciones tiene un asidero valido pero en medio de aguas revueltas…

El ex presidente Funes, con su red de espionaje e inteligencia publicó en su cuenta de twitter una atrevida denuncia contra el fiscal Melara: le llamó sinvergüenza y lo acusó de haber pedido pedido dinero para frenar o iniciar investigaciones penales y/o juicios. Igualmente, lo acusó, como antes lo hizo con su antecesor, Arquimides Douglas Meléndez, de dedicarse a fabricar y falsear pruebas para incriminar a personas inocentes.

El diputado Ricardo Velásquez Parker, por su parte, ha solicitado a la Comisión Política de la Asamblea Legislativa, que inicie un proceso de destitución contra el jefe del ministerio público aduciendo negligencia e incapacidad.

El fiscal está llamado llamado a velar por los intereses del Estado y de la sociedad pero sobre todo, la obligación de velar por la legalidad que exige un Estado democrático de Derecho.

Velásquez reaccionó contra Melara después que un juez recriminara a la fiscalía por presentar cargos contra dos generales y un empresario a los que imputó el cometimiento de peculado en su modalidad de cómplice necesario, “con lagunas probatorias” por lo que procedió a otorgarles medidas sustitutivas y así que enfrentaran el proceso en libertad.

Melara, en vez de asumir responsabilidad y cuestionar a sus auxiliares por haber presentado un requerimiento fiscal deficiente, se dio por aludido y en una supuesta autodefensa, optó por transitar el camino menos recomendado: el enfado y la misma prepotencia de su antecesor Meléndez. Ese video fue una pésima decisión.

Frases como “tenga valor y diga las cosas de frente” y “Sigo de frente contra el delito, sin ver personas, caiga quien caiga” o de “aunque me cueste el cargo”, las repitió Meléndez de manera insistente mientras protegía a las “manzanas podridas”, señaladas con nombre y apellido en los casos Rais-Martínez y corruptela, por “inventar juicios” y “fabricar pruebas”- Ese camino no conduce a ningún lugar y alguien se lo tiene que decir al fiscal Melara.

Lo que correspondía en todo caso era guardar la compostura y hacerse asesorar debidamente sobre los pasos legales a seguir contra sus detractores y no caer en el juego de la respuesta ligera y fuera de lugar.

A estas alturas el fiscal ya sabe dónde está el cáncer, ya conoce quiénes son las manzanas podridas a las que se ha referido y contra las que por obvias razones no ha podido actuar. Si aún no lo sabe, cosa que no creemos, no tiene más que pedir los expedientes de los casos Rais-Martínez y corruptela, para ponerse al tanto de cómo está estructurada la corrupción al interior de la FGR.

Confesiones judiciales en las que un director del Centro de Intervención de llamadas telefónicas “escuchas” admite que actuaba a espaldas del ex fiscal Martínez; declaraciones judiciales en las que personal de la FGR reconoce que se realizaron intervenciones sin autorización judicial, testimonios judicializados de fiscales que confesaron haber mentido en el caso corruptela por amenazas de sus superiores: actas en las que personal administrativo de la FGR confiesa haber manipulado documentos oficiales para afectar intereses de terceros; detenciones ilegales y otro rosario de violaciones a la ley, ordenadas por el ex fiscal Douglas Meléndez, son solo unos cuantos ejemplos para que Raul Melara identifique donde está el origen de los ataques en su contra para que no busque su reelección en el cargo.

No compartimos las expresiones del diputado Velásquez Parker cuando califica al fiscal de incapaz y negligente, mucho menos las de Mauricio Funes para quien es fácil, desde su opulencia en Nicaragua, lanzar acusaciones y diatribas a diestra y siniestra en su loca fantasía por querer recuperar el titulo de Presidente Constitucional de la República. Tampoco estamos de acuerdo con que el fiscal se ponga en plan de dimes y diretes con cualquiera que lo insulte, sea cuales sean las razones que tengan para hacerlo, El fiscal debe mostrar cordura antes que nada.

Las acusaciones públicas que le hace Funes y Velásquez Parker solo deben tener una respuesta: revisar de inmediato el objeto de las denuncias, deducir las responsabilidades a quienes corresponda y resarcir los daños causados. Así como el fiscal ha solicitado el sobreseimiento judicial para favorecer a fiscales, entre ellos el mismo Douglas Meléndez, que han sido sometidos a investigación interna de la FGR, el fiscal puede solicitar el sobreseimiento de un imputado investigado con procedimientos ilegales y con el uso de pruebas “fabricadas”. Si el juez no lo hace esos serán otros cinco centavos. La moral del Fiscal estaría a salvo y a lo mejor, cosa que dudamos mucho, lo reeligen en el cargo.

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