El Juzgado Cuarto de Vigilancia Penitenciaria y de Ejecución de la Pena de San Salvador decretó el lunes la libertad condicional anticipada para el coronel Guillermo Benavides, condenado por el asesinato en 1989 de seis sacerdotes jesuitas y dos colaboradoras, perpetrado supuestamente por un comando del ejército.

Benavides fue sentenciado a 30 años de cárcel y ha cumplido más de 10 años en prisión.

“Se hizo la audiencia especial y hubo el otorgamiento del beneficio de libertad condicional anticipada porque se habían cumplido los parámetros la Ley Penitenciaria: haber cumplido más de 60 años y un tercio de la condena”, explicó a los periodistas el abogado defensor David Campos sobre el beneficio concedido al coronel Benavides, de 77 años.

Benavides, que aún espera a formalizar su liberación, deberá ahora cumplir parámetros de conducta y estar siempre bajo la vigilancia del juzgado.

El coronel Guillermo Benavides, dos tenientes, un subteniente y cinco soldados del Batallón elite Atlacatl, entrenados en Estados Unidos, fueron procesados por la matanza. En 1991, un jurado absolvió a siete de los acusados.

Benavides y el teniente Yusshy Mendoza fueron condenados, pero recuperaron la libertad en 1993 por la ley de amnistía general para la consolidación de la paz promovida por el presidente Alfredo Cristiani (1989-1994).

La madrugada del 16 de noviembre de 1989, durante una sangrienta ofensiva general de la guerrilla comunista y subversiva, supuestos militares ingresaron al campus de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y asesinaron a cinco jesuitas españoles, entre ellos el ideólogo de la llamada “Teología de la Liberación”, Ignacio Ellacuría, además de un jesuita salvadoreño, la cocinera y la hija de ésta.