La Cámara Primera de lo Penal de San Salvador anuló el miércoles la condena de 10 años de prisión a la exprimera dama Ana Ligia de Saca y su hermano Oscar Edgardo Mixco Sol, procesados por los delitos de lavado de dinero y activos, y ordenó que se repita el juicio.

La decisión de la Cámara fue confirmada por los abogados defensores de la señora de Saca, que presentaron el recurso ante el tribunal solicitando la anulación de la sentencia condenatoria.

“Esta sentencia condenatoria ha quedado sin efecto. Desaparecen los 10 años de condena que tenía ella; la anulación es total”, dijo a periodistas el abogado defensor Eduardo Cardoza.

En su resolución, el tribunal ordenó que a la mayor brevedad posible se haga una nueva vista pública o juicio, pero no habló sobre la situación de libertad de la exprimera dama y su hermano. El abogado defensor adelantó que presentará un recurso de aclaración para que se pronuncie sobre la libertad de ellos, ya que antes de la sentencia gozaban de medidas sustitutivas a la detención provisional.

Tras su condena, la señora de Saca fue enviada a la Cárcel de Mujeres en Ilopango, en la periferia este de la capital. Sin embargo, desde enero está hospitalizada en una clínica privada de San Salvador debido a que presentó problemas de salud.

La ex primera dama fue procesada por los delitos de lavado de dinero y encubrimiento de una red que lavó 25 millones de dólares mediante la triangulación de fondos que salían de las arcas del Estado hacia particulares, que los transferían a varias agencias de publicidad, las cuales a su vez los remitían a empresas de comunicación de la familia del expresidente Tony Saca.

Además de la exprimera dama y su hermano, el fallo favorece al auditor de Grupo Radial Samix, Milton Romero Avilés Cruz, por el delito de casos especiales de delito de encubrimiento.

El caso está ligado a actos de corrupción del gobierno de Saca, que ya fue juzgado y declarado culpable del supuesto desvío de más de 300 millones de dólares de las arcas públicas para favorecer a sus empresas y terceros.

El exmandatario de 57 años cumple una condena de diez años en el penal La Esperanza, en la periferia de San Salvador. En septiembre de 2018 Saca pidió un proceso abreviado y, después de confesar sus delitos, un tribunal lo sentenció por peculado, lavado de dinero y activos.