Por Eduardo Vázquez Bécker.- Con fecha 25 de agosto de 2016, la Fiscalía General de la República, FGR, presentó ante el juzgado Séptimo de Paz de San Salvador el requerimiento formal en contra del empresario Enrique Rais y el ex fiscal general de la República, Luis Martínez. Desde entonces, hace ya tres años, ambos ciudadanos junto a otros imputados, se encuentran sometidos a un proceso penal viciado desde su inicio.

Ese requerimiento pasará, sin lugar a dudas, a la historia forense del país como una pieza de imaginación maltrecha mediante la cual, gente perversa encabezada por el ex fiscal Douglas Meléndez, terminó con la poca credibilidad del sistema investigativo de la FGR. Meléndez y su séquito de «colaboradores» más cercanos, convirtieron a la FGR en un verdadero antro de corrupción del que solo Dios Sabe si podrá sacarla el actual titular de ese ente, Raul Melara

Decimos que el requerimiento que la Fiscalía General presentó contra Rais y Martínez, quienes fueron capturados en sede fiscal el 22 de agosto de 2016 en franca violación de sus derechos fundamentales, pasará a la historia forense como una pieza de imaginación maltrecha, porque a pesar de la cantidad inmensa de recursos del Estado que se han invertido en el mismo, tres años después, se avizora una resolución en la que se tendrá que declarar la nulidad del mismo o, en todo caso, un sobreseimiento definitivo por falta de pruebas contundentes en contra de los principales imputados.

La FGR inicia su requerimiento contra los imputados Rais-Martínez, fundamentando como prueba inicial y contundente, una grabación telefónica ilegal, vencida y sin valor probatorio, grabación que dos años más tarde, la fiscalía reconoce que era falsa. Un pequeño error en la persona y en el objeto, que mantiene a un empresario lejos de sus negocios y de su patria que añora y a un fiscal bañándose con agua fría en uno de los patios de Mariona.

DISCULPE SEÑOR JUEZ, FUE UN ERROR DE LA TÉCNICO ENA MARICELA GRANADO PONCE, EFECTIVAMENTE EL NUMERO (intervenido) NO ERA DE ENRIQUE RAIS, ERA DE OTRA PERSONA”,  así aparece consignado en autos.

Siendo que la grabación telefónica era la base sustantiva de la prueba contra Rais y Martínez, estos debieron ser puestos en libertad de inmediato por nulidad evidente del juicio; pero nó, la cosa siguió.

A ese error se han sumado declaraciones de testigos falsos y otras muchas arbitrariedades pero, sobre todo, una actitud pasiva de los jueces que han conocido el caso, que optaron por continuar las distintas etapas judiciales y así, al final de cuentas, culpar al «sistema» de los daños causados a los imputados.

No podemos pasar desapercibido otro ejemplo de «horrores» cometidos en el juicio Rais-Martínez al que los jueces, aparentemente no han tomado en cuenta.

La FGR hace constar en su requerimiento inicial contra Rais-Martínez vinculando al juicio la existencia de un informe de la Superintendencia del Sistema Financiero de El Salvador, en el que esa institución denuncia, mediante el memorándum DR-08637, firmado por la directora de riesgos Lic. Genara Marleni de Rodríguez, al banco Promerica a quien, después de una auditoría pormenorizada, se le acusa de una serie de irregularidades constitutivas de delito.

Según el requerimiento fiscal, la directora del Sistema Financiero presentó un informe de auditoría contra el Banco Promérica en que esta institución bancaria es acusada de graves irregularidades, tales como la falta de prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo; de no tener controles de riesgo por transferencias por remesas familiares; de no verificar la lista OFAC; de no poseer alerta de países no cooperantes y de no realizar análisis de datos de transferencias.

De acuerdo a dicho requerimiento, identificado como el expediente 28-UIF-2016, la Superintendencia también detectó que el banco Promerica mantenía desactivado el sistema monitor de Alerta de transferencia mayores de 50 mil dólares y que no incluían reportes de clientes de remesas en efectivo a la UIF.

Otro de los supuestos hallazgos del Sistema Financiero en dicho reporte, asegura que Promérica no investigaba a personas vinculadas a la lista Clinton, como lo ordena la Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero.


Según Oficio No. 846/JEF/DIPDDF/PNC/2016, suscrito por aún comisionado Ines ALFREDO Mancia, jefe de la división investigación patrimonial de extinción de dominio, los datos fueron proporcionados por un informante que no quiso identificarse por motivos de seguridad .

Aquí cabe preguntarnos: porqué no aparece el Banco Promerica en el requerimiento Fiscal Contra Rais y Martínez, siendo el primer indiciado ?. Lo que sí sabemos es que, sería bueno que el actual fiscal, Raul Melara, nos diera la versión oficial del porqué dicho banco no ha sido enjuiciado.

A estas alturas todos los jueces del país conocen las prácticas delincuenciales con que el ex fiscal Douglas Moreno «armó» el caso Rais-Martínez. Ningún juez que se precie de serlo, puede pasar por alto que cuando las dudas son más fuertes y más frecuentes que las supuestas verdades en un juicio, lo que se impone es la aplicación del indubio, cuyo principio obliga al juez a resolver a favor del reo.

Ante la falta de pruebas, lagunas fácticas y legislativas, negligencia policial, ministerial o judicial e interpretación de leyes contradictorias debe resolverse a favor de lo que resulte mas favorable al procesado. Los jueces no pueden evadir el cumplimiento de este principio, pues puede llevarlos a perjudicar a inocentes.


Como ya hemos dicho, este 25 de agosto se cumplen tres años desde que el ex fiscal Douglas Meléndez «armó» el caso Rais Martínez. Esperamos que a esas alturas el empresario Enrique Rais ya se encuentre en el país junto a su familia para atender sus negocios. Esperamos también, que el también ex fiscal Luis Martínez, haya abandonado la injusta cárcel que valientemente ha soportado todos estos años y pueda rehacer su vida familiar y profesional. La hora de la verdad se acerca.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here